Extinción de los indígenas en el Río de la Plata
Consens, Mario
Descripción
Se nos ha educado con suposiciones e ignorancia acerca de las diversas culturas que habitaron durante más de trece milenios, previos a la llegada de los conquistadores europeos, las áreas del Río de la Plata y sus proximidades. Investigaciones científicas realizadas en las últimas dos décadas modifican completamente las presunciones de que los aborígenes de América serían unos pocos seres humanos, reducidos, e incluso desaparecidos, será por guerrear contra los conquistadores europeos, y por su inhabilidad para sustentarse.
Hoy se conoce que más de un 95 por ciento de los aborígenes fallecieron tras los primeros contactos –incluso esporádicos- con los conquistadores, por las peleas que estos introdujeron en un terreno virgen de esas enfermedades. Pestes, padecimientos y dolencias que producían vastas y variadas epidemias, de las cuales los residentes en estas tierras sufrieron como inevitables.
Estos nuevos conocimientos no sólo aportan nuevos datos que imponen revisar la historia de América, sino que expone la realidad soportada por esas numerosas sociedades que disminuyeron considerablemente en el transcurrir de la conquista. Este trabajo destruye las suposiciones que llegan desde los textos coloniales europeos acerca de quiénes eran, cómo actuaban y cómo convivían las sociedades aborígenes, y el porqué de la significativa extinción de esas culturas.
Los nuevos aportes científicos, aquí considerados, establecen la genuina demografía aborigen y permiten no sólo la existencia de otro modelo de la historia americana, enriquecida a lo largo de seiscientas generaciones de sociedades y culturas previas a su conquista, sino que cuestiona y revisa en profundidad, la clasificación étnica y social de las actuales sociedades americanas y en particular de la del Río de la Plata.
Incorporar esta realidad permitirá realizar la adecuada, pertinente y necesaria conexión entre la verdadera prehistoria rioplatense –una historia americana-, y reconocer y valorar nuestra diversidad cultural bajo perspectivas amplias, más realistas y tolerantes, y menos discriminatorias.

